Sí, estaba solo. Entre la espada y la
pared. Sumergido en mis propias dudas, dejando entrever que no era de titanio,
sino un simple soldadito de madera más
dentro de esta sociedad llena de avaricia y odio.
Y entonces encontré tu
sonrisa, me impactó como un rayo, como un solo de Jimmy Page, como impacta la
lluvia en verano. "¿Hay esperanza?" Pensaba yo cual joven entusiasta.
Cruzamos la mirada y se detuvo el tiempo, unos simples segundos que a mi
parecer fueron siglos. Y te miraba, tan trasparente como el agua de manantial,
tan delicada como un violín, tan hermosa como el amanecer. Me volví loco, vivía
perdido en las montañas del deseo, como el que busca agua en el Sahara.
Sí,
fuiste mi oasis, ya no estaba solo. Mis dudas se despejaron como las nubes
después de una tempestad. Me sentí de titanio nuevamente y viví. Una simple
sonrisa me cambió la vida, pero vaya sonrisa.
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